REMEDIOS HOMEOPATIA
Remedio Homeopatico "Hepar Sulphur"
Hepar Sulphur puede llegar a ser grosero, ofendiendo a los demás por su propia intolerancia al estrés y sintiéndose, luego, como unos monstruos. Hepar Sulphur no puede, a veces, evitar ese impulso destructivo que siente y del que se arrepentirá.
Hepar Sulphur sufre de mal genio y se arrepiente de sus actos, tanto si los lleva a cabo como si no.
Está preocupado porque teme perder su control.
Hepar Sulphur se queja de mal carácter, de sinusitis, de acné, de dolor de cuello al tragar y de secreciones de olor ácido; su orina huele a queso viejo.
A Hepar Sulphur le gusta encender el fuego en la chimenea, barbacoas, etc. En la materia médica se le conoce como el pirómano.
El Hepar Sulphur se obtiene de la cáscara de ostra y de las flores de azufre.
Se tritura la cáscara y las flores de azufre y con el producto resultante se elabora el remedio homeopático.
El trastorno principal de Hepar Sulphur son las infecciones y mal carácter.
La materia médica define a Hepar Sulphur como un individuo con constitución escrofulosa, rubio, con músculos blandos, movimientos lentos y piel malsana. Se dice que Hepar Sulphur es el verdadero remedio de los linfáticos.
Hepar Sulphur desea comer alimentos ácidos, especialmente el limón.
A Hepar Sulphur no le gusta la carne roja.
Hepar Sulphur se pasa el día bostezando compulsivamente mientras que de noche la gran afluencia de ideas no le dejan conciliar el sueño; en ocasiones puede sentir molestias gástricas o dolor de cabeza.
Hepar Sulphur empeora con el frío, al desnudarse y al tocar las partes afectadas.
Hepar Sulphur mejora comiendo y con el calor.
Hepar Sulphur tiene gran hipersensibilidad nerviosa y la menor cosa le lleva a pronunciar palabras vehementes y montar el cólera, es por esto que Hepar Sulphur siente miedo de perder el control. Siempre está controlando su cólera y el resultado de ese control son los impulsos asesinos y el deseo de arrojar cosas al fuego.
Hepar Sulphur puede llegar a ser grosero, ofendiendo a los demás por su propia intolerancia al estrés.
Cuando piensan en las ofensas e impulsos destructivos que sienten, se ven a sí mismos como monstruos y esto puede llevar a pensar en el suicidio.
FUENTE: WWW.ENBUENASMANOS.COM